Si los ojos del ser humano captan las cosas en color, ¿por qué yo lo veo todo en blanco y negro? Quizás sea porque la maldad y el egoísmo del populacho han quemado mi corazón e imaginación, me han hecho convertirme en alguien que cada vez siente menos y daña más. Ya no se me parte el alma cuando veo cosas que antes me preguntaba por qué Dios, si existe, dejaba que pasaran. Mundo, ¿qué has hecho de mí, en que me has convertido? En una más, igual que a los cinco mil novecientos noventa y nueve millones de personas restantes.

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