martes, 13 de diciembre de 2011

Mi armario, mi viñedo.

Cuando era pequeña, como todo el mundo imagino, tenía mundos imaginarios. Yo sigo conservando el mío pero, siempre he amado otros mundos que me fueron conocidos de las mentes de brillantes autores. Esa es una razón más que puedo dar sobre que el un libro tiene personalidad y una historia que contar. Algo mágico, capaz de hacerte soñar con cosas que imposibles y que, cuando ves que eso se ha transformado a partir de simples letras te quedas, simplemente, alucinado. Para mi Narnia y el Camp Half-blood me marcaron para siempre. ¿Y a ti?

No hay comentarios:

Publicar un comentario