Coge mi mano y deja que te invada mi calor, no derrames más lágrimas por los océanos que nos separen. No grites al viento del este porque desde aquí jamás podré oírte ni tires piedras al horizonte porque aquí nunca llegarán. Siéntate y piensa que la distancia es sólo una prueba para demostrar cuan lejos están dos personas y cerca a la vez. No te conozco, no me conoces. No sé tu nombre ni tú y el mío pero ambos sabemos que alguna vez la distancia, sea cual sea, desaparecerá y seremos lo que siempre hemos soñado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario