"Durante la primera guerra mundial, en Noche Buena de 1914, los soldados del bando británico y del bando alemán decidieron hacer una tregua. Todo empezó cuando los alemanes comenzaron a decorar sus trincheras y a cantar villancicos, obviamente en alemán. Los ingleses les correspondieron cantando villancicos en inglés. Al poco tiempo, ambos bandos comenzaron a pasarse pequeños regalos (alcohol, cigarrillos...) y a felicitarse la Navidad. Los heridos pudieron recuperarse y se enterraron los cuerpos de los caídos. La tregua se extendió en varias zonas, incluso en algunas se debutaron partidos de fútbol de alemanes contra británicos, todo esto a oposición de los altos cargos. Pasada la Noche Buena, en algunos lugares hasta año nuevo, la tregua se rompió y la guerra prosiguió."
Ahí se demuestra que la humanidad sólo reside en los civiles, que son los que saben lo que es matar a sangre fría a personas que no les han hecho nada, son los que saben lo que es el dolor en el campo de batalla y son los que mueren por causas injustificables. Si lo pudieron hacer durante una noche, ¿por qué no prolongarlo para siempre? ¿Por qué el dinero, el poder, promueven la muerte y la destrucción? Sí que es cierto que vivimos en un mundo de injusticia pero pretendemos culpar a otros cuando la culpa es de todos. Vivimos así porque lo hemos elegido nosotros. Nosotros hemos elegido a los dictadores que dícesen llamarse democráticos que dictan nuestras vidas.
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