Soy capaz de ahogarme en un vaso de agua, pero nadar sin fatiga todo un estrecho. Puedo gritar y que no se me oiga en un espacio reducido, pero susurrar en el infinito y que todo me escuche. Intento tararear una canción y no se entiende, pero puedo silbar e interpretar toda una sinfonía. Puedo hacer de lo imposible lo posible sólo porque creo que puedo hacerlo. No en este mundo, porque es imposible, pero sé que debe haber algún lugar donde los sueños se hagan realidad.
Pensemos por un momento. Todos tenemos deseos y ambiciones y por la noche nuestro subconsciente nos deleita con sueños raros, sueños maravillosos y con horrorosas pesadillas. Pero, ¿estamos seguro de que sólo son eso, sueños? ¿Porque no puede darse que es todo al revés? Quiero decir, podría ser que lo que creemos que son sueños es la vida real y que lo que vivimos "de verdad" sólo son sueños. Si fuese así, en verdad no sería tan diferente de lo que es la vida real. Un sueño maravilloso podría ser un momento hermoso, un sueño raro un momento curioso y la pesadilla, un momento horrible. Pero también es cierto que ese mundo que creemos sueños supera, en cualquiera de las categorías, a la vida que creemos real. Sería una vida llena de aventuras, miedos y en los que tienes seguro que si mueres, revives.
De todos modos, en la vida que llamamos real, cada vez soñamos menos y eso hace que nos muramos en el mundo y vida de los sueños. Para mí, una vez dejas de soñar, es el momento en el que dejas de vivir.

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