Hay un secreto, un secreto que rige como ley en el universo. Un secreto que funciona como el genio de la lámpara. Un secreto que fue pasado de generación en generación, conocido por numerosos personajes célebres de la categoría de Newton. Un secreto que era ocultado por su poder. El secreto de la atracción.
Lo que deseas lo puedes tener, así de claro como suena. No es una idea abstracta, no es una idea imposible. Las personas somos capaces de controlar el universo y jugar con él como quien juega con un trozo de arcilla, moldearlo y moldear el universo significa moldear nuestro futuro, lo que nos ayuda a dejar de lado la idea del destino. Un pensamiento un tanto loco y estúpido, ¿verdad? Pues no, no lo es. Hay unos pasos, una creatividad que nos ayuda a alcanzar. No vale pensar y dar lugar a la duda, tampoco ha de ser algo inmediato. Por suerte, la reacción del universo no es instantánea, nos deja un margen para decidir si es eso de verdad lo que queremos y, una vez decidido, ponerlo en práctica. Las ideas han de ser fuertes, claras y firmes y en este caso, vender la piel antes de cazar el oso es una metáfora que hay que aplicar desde el primer momento. Ver, tener la fe de que ya has obtenido "eso" que buscas hace posible obtenerlo y cuanto más fuerte sea esa sensación, más se acelera el proceso. Hay tres pasos que hay que seguir:
• Primer paso: pídelo. No tienes que gritarlo, ni decirlo en voz alta, ni siquiera susurrarlo. Debes imaginarlo, crear el boceto en tu mente o simplemente, escribirlo en un trozo de papel y ponerlo debajo de la almohada cada noche, para asegurarte de que su fuerza te atrapará en los sueños. Evidentemente, esto último no hace falta, pero si para empezar lo necesitas, adelante. Busca tus propios métodos para creértelo. También, empieza por cosas pequeñas para así una vez conseguidas, tendrás la fuerza suficiente para querer más y más.
• Segundo paso: cree. La respuesta no la sentirás en tu forma física, pero en el momento que ya empiezas a tener la idea firme, el universo se reestructurará para hacer real esa idea. El problema que siempre tenemos es que las cosas que deseamos, la mayoría no se hacen realidad porque no sabemos de qué modo se manifestarán, es decir, cuál será el "proceso" para conseguirlo, no somos capaces de visualizarlo. ESO NO IMPORTA. Lo que importa es ser consciente de que es eso lo que queremos por encima de todo. Si nos paramos a pensar, mucha gente ha llegado a las cosas que quería y no sabe cómo, simplemente sabían que llegarían a conseguirlo.
• Tercer paso: recibe. Si piensas en cosas buenas, tus sentimientos son positivos, ayudarás a que "eso" se haga realidad, incluso levantarte, abrir la puerta de tu casa y que esté ahí, así, de chás. Pero en cambio, si te sientes mal, enfadado, triste... te estarás contradiciendo a ti mismo con lo que quieres y no ayudarás en nada a que "eso" se cumpla. Incluso, puedes hacer que ocurra todo lo contrario.
Como decía Albert Einstein, "La imaginación lo es todo. Es la vista previa de lo que la vida nos va a traer". Y así es. Puede que así de repente no te lo creas pero... piensa ahora, ¿nunca, más levantarte, te ha salido algo mal y ya te sale tooooodo mal durante todo el día? O, en el caso contrario, ¿levantarte con una sonrisa de buena mañana y que el día salga totalmente redondo? Es el ejemplo más sencillo en el cual, sin tener aún constancia del secreto lo ponemos en práctica. Ahora que ya sabemos como funciona, ¿qué vas a padir?
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