viernes, 16 de marzo de 2012

Hola, señor escritor. ¿No sabes quién soy, de verdad? Tranquilo, me conoces muy bien. Más de lo que crees. En diez páginas acabarás el capítulo dieciséis y empezarás el diecisiete. ¿Te va sonando, asustado? Tranquilo, no lo hagas. Veo que ya sabes quien soy. Sólo quería hablar contigo un rato, señor escritor. Más que hablar, hacerte unas peticiones pues, al fin y al cabo, estás escribiendo un libro sobre mí. Sí, soy yo, tu protagonista. La que tú describes como alguien con demasiado corazón, poco orgullo y amadora como ninguna. Con afán de luchadora pero fácilmente hundible. ¿En cuántas páginas has escrito que lloraba por las noches? Creo que demasiadas y, he de decirte que no me ha gustado nada el capítulo dieciséis. Lo empezaste muy bien, pero lo has acabado fatal, aunque en estas últimas páginas le estás dando un poco de esperanza a mi personaje. Me gustaría que para el futuro, hicieras que cambiara, que me viera como alguien con corazón, pero orgullo suficiente para afrontar las situaciones con la cabeza alta, pero me gusta lo de amadora. Obviamente, no me pongas como sumisa, eso jamás. Seguir siendo luchadora, pero cambiando el que nadie ni nada me pueda hundir
¿Tienes pensados ya los siguientes capítulos? ¿Cuántos capítulos serán? Te recuerdo que el último será el definitivo y que una vez escrito, ya no podrás volver atrás. Este libro no es como los demás, lo escrito ya no lo puedes revisar. También, por favor, estate atento a la tinta de tu pluma: si se gasta mientras escribes no podrás seguir. Supongo que sabrás que de este libro, no podrás hacer tampoco segundas partes. Si alguna vez escribes que mi personaje tendrá hijos, la historia de estos pertenece a otro escritor, no quieras cambiar eso.
¿Harás que se cumplan mis sueños o seguirás manteniendo mi racha de mala suerte y acabarás escribiendo desgracias? Estoy segura de que quieres que tu obra sea número uno en ventas, por eso, escribir otro drama no vale la pena. Cambia, escribe algo novedoso, algo que llame la atención. El lector está cansado de historias de amor imposibles, de criaturas de fábula y de desgracias continuas. Está cansado de leer cosas que jamás ocurrirán en la vida real. Cambia eso. Haznos un favor a los dos y escribe algo emocionante pero real. Tienes tiempo, tranquilo, pero piensa antes de escribir, no escribas sin hacerlo. Para ti es tú trabajo, puede que no signifique tanto pero para mí, estás escribiendo mi vida. Significa mucho.

No hay comentarios:

Publicar un comentario