Le estaba mirando a los ojos, en ellos veía miedo, incompresnsión y súplica; intentaban buscar en mí algo de compasión, esa que ya no existía en mí. Substantivo tan abstracto para mi fatal mente que ni si quiera era capaz de procesarlo. Se me ocurrían mil y una formas de acabar con él: ahogándole, con un golpe preciso en la cabeza, dejarle moribundo dentro del bosque y dejar que fuese deborado por lobos. Ah, bueno, no había lobos en California, pero últimamente era la única explicación que tenían para todo lo que estaba pasando.
Me había convertido en un ser muy particular. No era un vampiro, ni un hada, ni un hombre lobo, pero había adquirido la capacidad de obtener lo que quería sin repercusión alguna hacia mí. ¿Qué es lo que quería? Venganza. Vengarme de todos aquellos que me arrebataron cosas, de entre todas esas muchas, mi cordura. Vamos, es obvio, ¿qué cuerdo va matando gente por ahí?
Las personas no nacen cuerdas ni locas, nacen instintivas. Si el entorno en el que se desarrollan es favorable no es que vaya a crecer "sano mentalmente", simplemente no ve la necesidad de usar sus instintos. En cambio, un perturbado es aquel que actúa como un animal porque no le queda otro remedio. Pero no, las personas no somos animales, somos diferentes y tenemos que comportarnos, porque somos mejores, porque somos únicos.
En cambio, lo mío es diferente; a mí lo que me mueven son los sentimientos y no los instintos. Bueno, redefinamos que clase de sentimientos: Odio, rabia y un incontrolable deseo de ver muertos a aquellos que hicieron de mi vida un infierno. A todos aquellos que se rieron de mí por ser quien quería ser, que me marginaron por hacer lo que yo quería hacer. A todos aquellos que me mataron por que iban demasiado idos para saber lo que hacían. Me quitaron lo único que me quedaba y que era mío de verdad: la vida.
Vaya, parece que ahora todo cobra sentido, ¿no? El por qué tengo la capacidad de hacerlo sin repercusión alguna. ¡Vamos! ¿Quién es el loco que se va a creer que un muerto ha matado a alguien? O mejor: Que un muerto ha matado otro muerto. Porque sí, estaban muertos. Puede que anduvieran, que respiraran incluso que se lo pasaran bien (que obvio lo hacían) pero ya estaban pudriéndose por dentro. No estás vivo si dedicas esa "vida" al tormento de los demás. No estás vivo si te comportas como un animal, porque se supone que eres una persona. Así que digamos que mi venganza es a la vez, una ayuda para los que creen vivir.
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