Me ha pasado media vida asustada. Media vida con miedo a que me traicionaran y a que me hicieran daño. He pasado tanto tiempo simplemente callando para no ofender y perder a la gente que me rodeaba... pero al final, ¿para qué?
He pasado media vida ocultándome para que la gente no me mirase y hablase, no demostrando quien verdaderamente soy para que no juzgasen y no demostrando todo mi potencial para no despertar envidias ni odios. Pero al final, ¿para qué?
Mis miedos fueron infundados para convertirse en hechos reales, me han traicionado innumerables veces, pero yo también lo he hecho. Me han herido con palabras como puñales, acciones como guillotinas, miradas como las de Medusa y en defensa como de costumbre yo he devuelto la misma moneda. Me he ocultado lo mejor que he podido, pero las personas me han buscado para mirarme y hablar, no he querido demostrar quien soy y para ello he tenido que ser otra persona a la que han juzgado y no mostrando mi potencial he conseguido que me infravaloren y me consideren ser menos que ellos.
Pero ya no tengo miedo, soy más fuerte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario