No he solido ser una persona que teme el futuro o a los cambios. Tampoco me he considerado, ni lo hago, valiente. Pero sí que he sido una persona planificadora, de ideales claros, de metas definidas y aunque a veces he sentido el impulso y la necesidad, que es todavía peor, de tirar la toalla, siempre encuentro una pequeña mota de polvo que proviene de un lejano rayito de luz que me da fuerza para continuar.
Y aquí estoy, luchando por algo que quiero desde que recuerdo tener uso de razón. Probablemente, junto con mis primeros pasos, palabras y pensamientos, mi meta era algo que ya remarcaba mi forma de ser desde una temprana edad.
Vosotros me veis histérica, yo veo a alguien que se ahoga ante el miedo de no llegar. Vosotros veis a una pesada repitiendo siempre lo mismo, yo veo a alguien que siente la necesidad de dejarse claro y recordarse a sí misma dónde está y que es lo que está a punto de conseguir.
Si yo soy como soy es por la única razón que me mueve a ser a sí: mis sueños. Conforme me muevo, conforme actúo, conforme todo lo que soy. Soy un reflejo de la necesidad humana de cumplir retos, de encontrar un significado a la vida.
Ahora bien, tengo claro mis puntos débiles y mis limitiaciones. Sé como superarlas, ¿y tú?
No hay comentarios:
Publicar un comentario