domingo, 19 de febrero de 2012

Una serpiente estaba persiguiendo a una luciérnaga. Cuando estuvo a punto de comérsela la luciérnaga le dijo:
- ¿Te puedo hacer una pregunta?
A lo que la serpiente contestó:
- No suelo responder preguntas de mis víctima pero por ser tú haré una excepción.
- ¿Te he hecho yo algo?
- No.
- Entonces, ¿por qué quieres comerme?
- Pues porque no puedo soportar más ver como brillas.

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