lunes, 16 de abril de 2012

Sentía de nuevo ese frío, mis ojos por más que se cerrasen no permitían a mi mente alcanzar el limbo. Daba vueltas en la cama, cada vez sintiéndome más inestable. De nuevo, esa voz susurrando mi nombre. Me incorporé en la cama, sobresaltada, queriendo susurrar también a quién me llamaba; pero la voz no me salía ¿sería un horrible sueño o el miedo atroz que sentía no me lo permitía? 
Mis ojos empezaron a acostumbrase a la penumbra aunque por la ventana entraba un poco de luz, lo que me permitía distinguir los objetos de mi habitación. Me paré a escuchar, de nuevo, en espera de esa voz. Pero no oía nada, salvo el viento, la lluvia y los latidos de mi corazón. De pronto, sentí el deseo de levantarme y caminar, caminar por toda la casa, en busca de ese sonido que susurraba mi nombre. Parecía ser que de un momento a otro necesitaba aquello que me atormentaba. Me paré en el pasillo, descalza y helada a la espera de volverlo a oír. "Victoria, Victoria..." Ahí estaba, como un acto reflejo la seguí, seguí a la voz que cada vez parecía estar más angustiada. Empecé caminando deprisa y al final corriendo; no recordaba que hubiese tanta distancia desde el pasillo a la cocina. Una vez allí, instintivamente pero sin saber por qué, abrí la ventana. Me subí al borde y miré abajo. Pude ver las gotas de lluvia caer hacia abajo como flechas queriendo dañar la impenetrable capa de asfalto. El viento húmedo me pegaba el pelo en la cara y no me lo pensé tres veces. Salté. Caía y caía. Y finalmente llegué al suelo.

Me volví a incorporar, había sido todo un sueño, pero no estaba sobresaltada pese al subidón de adrenalina que había supuesto. Estaba tranquila, anormalmente tranquila sobre mi cama. Esperaba oír de nuevo la voz, pero no se escuchaba nada, ni si quiera la lluvia. Entonces comprendí que, aquello, fuese lo que fuese, quería que escapase. ¿De qué? Supongo que del mundo de sombras y mentiras que me autofundé. 

El mundo de los sueños es más peligroso que el real, solo por el simple echo de que ahí, todo es posible.

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