Cierto es que hace tiempo que no escribo nada verdaderamente original, pese al hecho de que cada día se me pasan diversos temas sobre los que podría tratar, pero estoy saturada. Mental, física y emocionalmente: estoy jodidamente agotada.
Y es que una introducción como la que acabo de hacer es la típica que haría Jenna Hamilton, sólo que ella cuenta su "emocionante" vida pese a ser invisible y que su blog es privado. Vale, sí, el mío es público pero ni si quiera recibe visitas, por lo que podría considerarlo como el típico Diario depresivo de una adolescente al borde del desfiladero llamado selectividad.
El caso es que, ¿qué nos diferencia a las personas que poseemos blogs del estilo de Jenna Hamilton? Respuesta obvia: nada a gran escala. La única diferencia es que ella tiene el valor suficiente de decir nombres y detallar al completo y nosotros no. Por supuesto que las entradas que nosotros escribimos (al menos la gran mayoría) están fundamentadas en experiencias personales, vivencias del día a día y el dolor del tiempo. Simulamos poner sujetos abstractos con la vulgar excusa de que eso es muchísimo más "literario" cuando es una cobardía total.
Pero es obvio, nadie vamos a dar el nombre del enamorado o del odiado, no por el simple hecho de que la moral nos obliga a tener algo de "respeto" (obviamente, acabas haciendo caso omiso de esa moral) sino por miedo a la posible represión. La típica expresión de lo que no quieres que te hagan a ti, no lo hagas a los demás. Por supuesto, no creo que a nadie le parezca agradable ver su nombre seguido de insultos varios y comparaciones salidas de la mente más enrabietada existente en la faz de la tierra en ese mismo instante.
Pero al fin y al cabo, todos lo hacemos, estamos programados para ello. Los seres humanos necesitan desahogarse y ello incluye la falta de respeto, está en nuestro ADN, es nuestra predisposición. Pero luego están los humanos que como yo o como Jenna, encuentran más paz en las letras escritas que en las palabras. Aunque yo personalmente, no quisiera ser Jenna Hamilton.
Me gusta tu manera de pensar. Se parece bastante a la mía :)
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